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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 1/8/16
#Curiosidades
Utilizan la bacteria E.coli para luchar contra el cáncer
1/8/16, 12:09, SAN DIEGO, agosto 1: Científicos estadounidenses se encuentran experimentando con la reprogramación artificial de bacterias Escherichia coli para que suministren cargas tóxicas.
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#Medicamentos
19/6/18, 12:43, BUENOS AIRES, junio 18: La farmacéutica admitió que por problemas en su planta de Leverkusen, dejó de distribuir el fármaco Adiro en varios países. Promete solucionar la situación en breve.
#ResistenciaBacteriana
19/6/18, 12:21, BUENOS AIRES, junio 19: En una visita de integrantes del Grupo de Coordinación Interinstitucional sobre Resistencia Antimicrobiana de Naciones Unidas (IACG), se habló de los planes de contención lanzados por el Estado, y se remarcó la necesidad de profundizar las medidas preventivas contra este flagelo.
La noticia curiosa del día proviene de San Diego, Estados Unidos, donde un equipo de investigadores pertenecientes al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad de California programó cepas inofensivas de bacterias para que suministren cargas tóxicas. Cuando fueron desplegadas junto con un fármaco tradicional contra el cáncer, las bacterias redujeron tumores de hígado en ratones de forma mucho más efectiva que uno u otro tratamiento en solitario.

El nuevo enfoque adoptado por el equipo de Sangeeta Bhatia, del MIT, explota la tendencia natural de las bacterias de acumularse en sitios del cuerpo propicios para que estas entren en contacto con células cancerosas. Por ejemplo, ciertas cepas de bacterias prosperan en entornos bajos en oxígeno, como los tumores. Por tanto, los tumores pueden ser entornos aptos para que crezcan ciertas bacterias, y Bhatia y sus colegas se están aprovechando de ello.

En su nuevo estudio, los investigadores introdujeron circuitos genéticos artificiales en las bacterias, que permiten a los microbios matar las células cancerosas de tres formas diferentes. Un circuito produce una molécula llamada hemolisina, que destruye las células tumorales al dañar sus membranas celulares. Otro produce un fármaco que induce a la célula a llevar a cabo un suicidio programado, y el tercer circuito libera una proteína que estimula al sistema inmunitario del cuerpo para que ataque al tumor.

Para prevenir potenciales efectos secundarios excesivos de estos fármacos, los investigadores añadieron otro circuito genético que permite a las células detectar cuántas hay en su entorno, a través de un proceso conocido como percepción de quórum. Cuando la población alcanza un nivel objetivo predeterminado, las células bacterianas se autodestruyen, liberando todos sus contenidos tóxicos a un tiempo. Unas pocas células sobreviven para iniciar de nuevo el ciclo, que precisa de unas 18 horas, permitiendo la liberación repetida de los fármacos pero a niveles soportables por el cuerpo, de acuerdo a la reseña del portal Noticias de la Ciencia.