Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov
SUSCRIBITE HOY
farmacia, farmacias, farmaceutico, farmaceutica, industria, biotecnologia, cancer, medicamentos, enfermedades, sanitara, sanitario, mercado, salud, farmacos, remedios, biodisponibilidad, trazabilidad, prepagas, obras sociales, enfermedad, tratamientos, colegiatura, colegio de farmaceuticos, profesional, investigacion, investigador, conicet, bioquimica, laboratorios, vacunacion, prevencion, anmat, fda
El sueño de ser médico frente a la pesadilla de la residencia
18/4/17, 09:06:04 BUENOS AIRES: Jóvenes que hacen la especialización están obligados a soportar turnos de más de 30 horas de trabajo; un sistema riesgoso para los profesionales y los pacientes. Por Lucas Bertellotti. Diario La Nación, martes 18 de abril de 2017.
Demasiadas horas encima. La vista, borrosa. El pulso, diferente. Y el criterio, ausente. María Victoria Moral acumulaba al menos 20 horas de trabajo entre su horario habitual y la guardia como residente de obstetricia en el hospital Bocalandro, en Loma Hermosa. En ese turno interminable, se pinchó un dedo con una aguja mientras suturaba a una paciente. Pensó lo peor. Mientras esperaba a la ART para hacerse estudios, que al final dieron negativo, tuvo que seguir sus tareas como si no hubiera pasado nada. Y por unas trece horas más.

A Luisina no le quedaba más fuerza en los brazos. Estuvo casi dos horas suministrándole oxígeno a un bebe que había llegado en paro respiratorio al hospital de Niños Orlando Alassia, de San Justo. Cuando al fin pudo trasladar al paciente a terapia intensiva, sintió ganas de ceder. Desplomarse. Descargar tensión, pasar de página. Pero todavía le quedaban 12 horas de trabajo en la guardia de pediatría.

Sin contar el sistema privado, en la Argentina hay 2924 residentes de distintas disciplinas que ocupan plazas nacionales y provinciales, y ganan un promedio de $ 16.000 mensuales. Cuando se termina la carrera de Medicina (en la UBA son ocho años, entre el CBC, los seis de carrera y otro de internado no rotatorio), muchos profesionales deciden continuar con el desafío de la residencia. Se trata de una especialización no inferior a cuatro años en la que los médicos recibidos ejercen directamente sobre una rama: cardiología, cirugía, traumatología, clínica...

Así, durante cuatro años, necesitan mentalizarse y hacerse fuertes para resistir, en muchos casos, una verdadera pesadilla. Salvo excepciones, la gran mayoría de los residentes debe luchar contra jornadas intolerables de hasta 36 horas seguidas, sin descanso, con la obligación en muchas ocasiones de tapar demasiados agujeros y asumir la tarea no sólo de médicos, sino también de enfermeros o camilleros, e incluso afrontar la responsabilidad de ser la única referencia en el lugar ante casos sensibles que merecen una atención de un médico con mayor experiencia.

Así, la situación expone al sistema en dos aspectos: por un lado, el estrés, la degradación y el daño que significa para los profesionales. Por el otro, el riesgo para los pacientes de ser atendidos por médicos que simplemente no dan abasto.

En tres de los hospitales más grandes de Mendoza (Central, Laggomagiore y Alfredo Ítalo Perrupato), la pesadilla superó todos los límites. Pasó más de un año, pero alguno de los residentes conserva marcas de los castigos físicos. Pero mucho peores son los recuerdos: no se les pasó el miedo. Siete residentes de primer año, en su mayoría de cirugía, dijeron finalmente basta tras una serie de maltratos que iban desde baldazos de agua hasta golpes en los riñones: renunciaron en no más de tres meses y presentaron una denuncia al Ministerio de Salud de la provincia.

Pese a que la resolución 1993 del Ministerio de Salud, publicada en noviembre de 2015, indica una regulación sobre las horas de trabajo de los residentes y la necesidad de descansar luego de atravesar guardias, LA NACION pudo comprobar, sobre la base de diversos testimonios, que esa legislación está lejos de cumplirse.

Consultada por LA NACION sobre cuál es la predisposición de los hospitales para regular las condiciones de trabajo de los residentes y qué mecanismos de control funcionan, la subsecretaria de Políticas, Regulación y Fiscalización del Ministerio de Salud de la Nación, Kumiko Eiguchi, dijo: "El primer control lo deben hacer el jefe de servicio y las autoridades del hospital para que se cumpla la normativa. Los residentes no son trabajadores ni deben ser sustituidos con más o menos personal para brindar asistencia".

Y agregó: "El objetivo primordial de las residencias es formar especialistas en las distintas disciplinas para que en el futuro contemos con profesionales formados con altos estándares de calidad".

El turno arranca a las 8 con un paneo general de los pacientes. Unas horas después llegará una clase teórica y luego el pase, en el que informará cada una de las novedades a los médicos de planta. Después, repetirá la recorrida, hasta las 19 o 20. Ahí, empieza la guardia. Estar atento a los pacientes que llegan, evaluarlos, diagnosticarlos, estabilizarlos, dejarlos en observación. Esa actividad se mantiene hasta la mañana. Con un poco de suerte dormirá un par de horas, no más. A las 8, lo mismo: empieza la recorrida general. Su día terminará a las 19, quizás un poco antes si algún médico superior se apiada. Pero casi nunca pasa. Son 36 horas seguidas de trabajo.

En el momento en el que Federico Palti, residente de primer año del hospital Eva Perón, de San Martín, llega al fin a su casa no quiere hacer nada más que dormir. Hasta comer queda en un segundo plano. Y esa secuencia se repetirá al menos siete veces más en el mes. En cuatro meses con ese ritmo de trabajo, bajó siete kilos.

Sobre el sistema de residentes no parece haber dudas. Según un artículo de la Bio Med Central Medical Education, es el "catalizador que transforma el conocimiento en competencia y las habilidades en experiencia". No hay, según se coincide de manera unánime, una mejor forma de preparar a un médico para situaciones riesgosas o que requieran una exigencia muy alta.

"Las facultades de medicina no te preparan para ser médico. En las residencias hay un aprendizaje colaborativo en el que todos aprenden de todos", dijo Luis Alberto Cámera, secretario de la Sociedad Argentina de Médicos, presidente del Foro Nacional de Medicina y médico permanente del Hospital Italiano.

Facundo Gutiérrez, residente de terapia de la clínica Bazterrica que trabaja unas 70 horas semanales, señaló: "A pesar de estar absolutamente en contra, que es una estafa, casi inhumano, no hay otro sistema en el que uno aprenda tanto".

Así, se produce una cadena que parece imposible de romper. Los residentes necesitan de los hospitales para aprender y los hospitales precisan de los residentes para cumplir con algunas exigencias de funcionamiento.

Un estudio de un grupo de investigación del Hospital Italiano demostró cómo una posguardia de 36 horas luego de la jornada laboral daña la funcionalidad cognitiva. La prueba, realizada a 21 residentes del área de medicina interna, demostró que todas las esferas cognitivas estudiadas se vieron afectadas. La velocidad de procesamiento auditiva, la capacidad de cálculo y la atención fueron las más perturbadas.

Una indicación equivocada. Pasar una medicación que no era. Alterar las velocidades de infusión de drogas. No advertir un infarto en un electrocardiograma. Confundir a un paciente. Pedir un estudio que no correspondía. Dormirse delante de un paciente. Estas situaciones, relatadas por residentes consultados por LA NACION, se repiten todos los días en distintos hospitales, especialmente en esos momentos en que ya acumulan demasiadas horas de trabajo encima.

En Estados Unidos existe un caso que revolucionó el sistema de residentes. En marzo de 1984, una joven llamada Libby Zion ingresó en el hospital de Manhattan con unas líneas de fiebre. Pocas horas más tarde, murió. Una larga investigación sumada a la lucha de su padre, Sidney, determinó que buena parte de las -malas- decisiones habían sido tomadas por residentes que acumulaban muchas horas de trabajo y no tenían un sistema de control que los supervisara. Desde ese momento, las organizaciones que regulan el sistema de residentes marcaron límites estrictos.

En la Argentina, los pocos que estudian el tema y tienen conocimiento de la situación, no dudan: el caso Libby Zion está todos los días al borde de repetirse.
¿Like?0
Profesión al día
Farmacias puntanas comienzan a vender medicamentos del laboratorio estatal
SAN LUIS, julio 21: Al menos en cuatro localidades los mostradores locales venden de manera minoristas tratamientos producidos por Laboratorios Puntanos. Será para afiliados de la obra social provincial DOSEP. en los próximos meses, los tratamientos estarán disponible en toda la provincia para todo el público.
Destacado
Neuquén: secuestran cargamento ilegal de medicamentos contra la diabetes
BUENOS AIRES, julio 21: Dos ciudadanos chilenos querían ingresar al país un cargamento de fármacos, pero fueron detenidos en la frontera. El valor de los tratamientos alcanza el millón de pesos.
Pharmakon
Vía libre en EEUU para un tratamiento revolucionario contra la leucemia
WASHINGTON, julio 21: La autoridad sanitaria tiene previsto aprobar el primer procedimiento comercial basado en una terapia génica. El objetivo es reprogramar las propias células inmunitarias del paciente para que combatan la enfermedad.
Internacionales
Dos vacunas contra el zika protegerían al feto en caso de infección
WASHINGTON, julio 21: Investigadores en Estados Unidos confirmaron que dos vacunas experimentales pueden proteger del virus a los bebés en gestación una vez aplicadas a sus madres. La enfermedad está apuntada por generar microcefalias en recién nacidos.