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VIENDO 6/11/15
#Mercadonegro
La justicia de Río Negro secuestró medicamentos falsificados de un hospital local
6/11/15, 12:58, VIEDMA, noviembre 6: En el hospital de la localidad de Cipolletti, personal de enfermería detectó que había ampollas de un medicamento “rebajados con agua”. Sospechan que se robaron el contenido que falta para producir drogas. Las autoridades confirmaron el hecho, pero no adelantaron si hay sospechosos ni si se tomarán medidas al respecto.
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#NuevosTratamientos
Mediante un nuevo enfoque, logran frenar uno de los tumores más letales
19/3/19, 13:10, SANTA FE, marzo 19: Investigadores rosarinos aseguran que mediante una droga el quite de glucosa se logró frenar el avance del hepatocarcinoma, uno de tipos de cáncer de hígado más letales.
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#NuevosTratamientos
Investigadores argentinos se suman a proyecto global que busca un fármaco contra un tipo de epilepsia
19/3/19, 09:05, BUENOS AIRES, marzo 19: Se trata de científicos del la de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, que colaborarán en proyecto internacional para dar con un tratamiento para el denominado Síndrome de Dravet.
Por orden de la justicia de Río Negro, se secuestraron esta semana una serie de medicamentos que se sospechan falsificados de un hospital local. El escándalo se desató en el nosocomio de la localidad de Cipolletti, donde persona de enfermería detectó la presencia de una serie de ampollas sospechosas, y dio cuenta de la situación a las autoridades judiciales. Luego de una investigación, se determinó que eral falsificadas, y se procedió al secuestro. La dirección del lugar confirmó el hecho. El producto, una anestesia, estaría rebajada con agua.

La preocupación por la noticia comenzó a circular en las últimas horas en el hospital Pedro Moguillansky de la localidad de Cipolletti. Allí, la Justicia secuestró siete ampollas de un anestésico cuyo contenido había sido adulterado. Así lo informó el diario río Negro, que agregó que la denuncia “fue impulsada desde el sector de enfermería cuando uno de los trabajadores advirtió que los frascos estaban rebajados con agua”. Aparentemente se llevaron una sustancia derivada del opio, que sirve para producir drogas y genera adicción.

Ahora se sospecha que él o los autores robaron el contenido de las ampollas porque se trata de un medicamento derivado del opio que es una sustancia con propiedades analgésicas, hipnóticas y narcotizantes cuyo consumo puede provocar dependencia.

En este contexto, el director del nosocomio Carlos Lasry se limitó a confirmar al mismo diario la denuncia, explicó que rige el "secreto de sumario" y deslizó que, como mínimo, hay seis personas bajo sospecha. Extraoficialmente se supo que la semana pasada, en un discreto procedimiento, un fiscal incautó las siete ampollas y corroboró, por los análisis químicos, que los frascos contenían agua (había pequeñas cantidades del anestésico) y que habían sido sellados con un pegamento de uso comercial.

El caso está siendo investigado bajo una celosa reserva, tanto que las fuentes consultadas ni siquiera quisieron revelar el nombre del fiscal que autorizó el procedimiento. Sin embargo, personas con acceso directo a la causa, confirmaron la denuncia. "No queremos generar ni conmoción ni pánico entre los pacientes, el contenido de las ampollas ya fue secuestrado y el resto de los medicamentos están en óptimas condiciones", confió un enfermero.

En Río Negro existen dos graves antecedentes que ocurrieron con medicamentos adulterados. La muerte de Verónica Díaz el 23 de diciembre de 2004 tras recibir una inyección de Yectafer ante una aparente anemia comenzó a ser investigada, al principio, en Viedma hasta que en 2006 pasó a la órbita federal.

El juez federal Norberto Oyarbide dio por concluida la investigación y, el año pasado, todo hacía pensar que se conocería la elevación a juicio con los 15 imputados. Sin embargo eso no sucedió y tampoco se conocieron más novedades. Los procesados son personas de un laboratorio de Buenos Aires, donde se producía el Yectafer, a quienes le atribuyeron la figura de "asociación ilícita" para "envenenar, adulterar y falsificar" medicamentos.

El 14 de mayo de 2005, Ángela Peralta, una joven embarazada, recibió otra dosis de Yectafer adulterado en el hospital de Cinco Saltos.

Por ese inyectable casi pierde su vida y la de su bebé, que estaba en la semana 26ª de gestación. Ella estuvo al borde de un transplante hepático, en terapia intensiva. Y su hijo Maximiliano, que nació con apenas 1, 3 kilos, debió luchar durante cuatro meses en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

Este año, la farmacia del hospital de Cipolletti también quedó en el centro de las sospechas luego de que se denunciara que en la cárcel "se conseguían medicamentos con recetas truchas".

Aparentemente los presos, o alguien que les prestaba colaboración, utilizaban un sello del hospital para conseguir pastillas que luego comercializaban intramuros. Esa investigación está en manos del fiscal Martín Pezzetta.