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VIENDO 23/3/17
#vacunas
Las mentiras de los movimientos antivacunas
23/3/17, 10:38, BUENOS AIRES, marzo 23: Cada vez logran más expansión, en el país y el mundo. En estos días volvieron a la discusión mediática por sus críticas a la vacuna contra el VPH. Sociedades científicas volvieron a ratificar la seguridad de esa y otras inmunizaciones, y criticaron sus posturas. El peligro de la llegada de Donald Trump, un “amigo” de los antivacuna norteamericanos. Los datos que desmienten los mitos de los peligros de la vacunación.
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#Vacunas
Preocupante: gobierno de Italia profundiza su costado “anti vacunas”
6/12/18, 10:49, BUENIOS AIRES, diciembre 6: Despidió a todos los especialistas que integraban el comité asesor sobre vacunas. Uno de los partidos que forman la coalición de gobierno tiene un marcado perfil contra la vacunación.
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#Debates
Manipulación genética: la OMS abre una investigación por los bebés chinos
6/12/18, 12:29, BUENOS AIRES, diciembre 6: la entidad buscará determinar las implicancias éticas y sociales de este avance, anunciado la semana pasada y que todavía genera discusión en el planeta.
Para Gregory Cochran, destacado investigador norteamericano conocido por sus teorías sobre la medicina evolutiva y antropología genética, existe una gran razón para que los movimientos antivacunas extiendan su influencia. “Una vez que entendimos las causas del cólera, de la neumonía y la sífilis, nos deshicimos de ellas, al menos en los países más ricos. Ahora estamos en un momento en el que ciertas personas se resisten a vacunarse básicamente porque no recuerdan estas amenazas”, sostuvo. El análisis de Cochran intenta explicar por qué uno de los avances más importantes de la ciencia moderna hoy encuentra gran resistencia en varias partes del mundo, un fenómeno que se instaló hace tiempo en la Argentina. Para los especialistas, este tipo de tendencias, vinculadas a un supuesto estilo de vida naturista, es un verdadero peligro para la salud púbica.

Si bien en los últimos años la vacunación a nivel mundial se mantuvo estable, la aparición con fuerza de estos movimientos hizo que varios países sufrieran brotes de enfermedades controlados, como sucedió el año pasado de España con la tos ferina o en Estados Unidos con el sarampión, que contagió a miles de niños en la zona de California. Los daros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirman que cada año las vacunas previenen “entre 2 y 3 millones de defunciones por difteria, tétanos, tos ferina y sarampión”. Sin embargo, con el auge de los antivacunas, más los problemas de suministro que existen en los países más pobres, cada año quedan casi 20 millones de lactantes sin protección (19.400.000 según los últimos sondeos de la OMS). Si se mejoran los porcentajes de inmunización, dice la OMS, “se podrían evitar otros 1.500.00 de muertes” (1).

Polémica por el VPH

La semana pasada, los movimientos antivacuna lograron meterse en la agenda mediática de la Argentina, al instalar sus dudas sobre la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), en este año comenzó a ser obligatoria para niños de 11 años (las niñas se la aplican desde el 2000). En una nota publicada por el diario La Nación, asociaciones de víctimas en distintos países “denuncian efectos adversos”. Con datos de países como Colombia, España y Japón (único país que retrocedió en su recomendación de la vacuna), se puso en duda su seguridad. Cervarix y Gardasil son los nombres comerciales de las vacunas del papiloma humano que están disponibles, y según sus retractores puede causar dolores de cabeza, desmayos, pérdida de la visión, enfermedades autoinmunes y hasta parálisis, entre otros.

“Somos víctimas, no antivacunas”, dicen los integrantes de la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma de España, que elaboraron un documental para exponer sus problemas. Esta entidad le reclama al gobierno español que reconozca los efectos adversos de la vacuna, atención sanitaria adecuada para las jóvenes afectadas, un protocolo de actuación que promueva mayor investigación y seguimiento de las jóvenes afectadas, la creación de un fondo de compensación por los daños ocasionados por las vacunas y la retirada de la vacuna del HPV ya que "no existe justificación alguna para que jóvenes sanas sufran riesgos innecesarios, cuando se dispone de medidas preventivas, eficaces y seguras, como la citología, el preservativo y la educación sexual".

Las dudas sobre esta vacuna fueron rechazadas por sociedades científicas y especialistas, que cuentan con el respaldo de los datos de la vacuna en el país. Una vez publicada la nota, la Sociedad Argentina de Infectologia (SADI) emitió un comunicado done avaló el uso de la vacuna contra el VPH. “La vacuna para la prevención de VPH ha sido incorporada a los calendario de inmunización de la mayoría de los países del mundo. Es avalada por la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud, la Comisión Nacional de Inmunizaciones, la ANMAT, sociedades científicas nacionales e internacionales, que han administrado millones de dosis y ha demostrado con alta evidencia científica ser segura y efectiva”, expresó la entidad en su texto, al que tuvo acceso MIRADA PROFESIONAL.

Según la SADI, “gracias a estos programas varios países ya han logrado la disminución de la infección por el cerotipos más frecuentes del VPH, de verrugas genitales y de las lesiones precancerosas de cuello de útero y otras localizaciones”. “Vemos con preocupación que artículos publicados como el anteriormente mencionado, donde no se consulta a los especialistas en la materia, no hacen más que generar mayor preocupación y desconfianza en las estrategias nacionales de vacunación. Esto daña la confianza en el Programa Nacional de Inmunización en la Argentina, que es uno de los más completos del mundo con el potencial riesgo de disminución de la coberturas vacunales y el aumento de las enfermedades que este programa previene”, concluyó la entidad.

Esta postura es sostenida por los datos del país en materia de vacunación. “En la Argentina la vigilancia del ESAVI (eventos supuestamente atribuibles a la vacunación y la inmunización), en el país con más de 2.000.000 de dosis aplicadas de la vacuna contra el VPH desde su incorporación, cuenta con 208 eventos notificados (el 0,01 por ciento). De ellos, el 96 por ciento fueron leves y moderados, con sólo 8 (el 0,0004 por ciento del total de las dosis aplicadas) eventos graves (rash, síncopes vasovagales y broncoespasmos) con recuperación sin secuelas en todo los casos”, destacaron desde la fundación Huésped, que difundió esta información luego de la nota en el diario La Nación.

En tanto, el ex ministro de Salud Daniel Gollán sostuvo en un anota con el portal El destape que no hay informes en la Argentina que den cuenta de efectos adversos inmediatos como los que cita el artículo de La Nación. Asimismo, agregó que “faltan años para observar la real efectividad de la vacuna, ya que está pensada para obtener resultados en el largo plazo, cuando las personas vacunadas comiencen a entrar en la edad de riesgo”. "Los efectos van a ir apareciendo con el tiempo y no hay reporte contundentes. En los casos que menciona la nota, hay que se ver si se descartaron todas las causas posibles. En el mundo los reportes no han sido tomados como relevantes como para hacer una causalidad que amerite desacreditar la aplicación de la vacuna", resaltó el ex funcionario y experto en salud.

Quiénes son

El auge de la no vacunación llegó a la Argentina hace ya un tiempo, y de apoco se comenzó a instalar, cuestionando la efectividad de las vacunas. El grupo “Libre vacunación” es uno de los principales fomentadores de esta práctica. “Nuestra posición es la de respetar el derecho al consentimiento informado, como con cualquier procedimiento médico”, dijo en una entrevista reciente Eduardo Yahbes, promotor del grupo y uno de los más activos militantes de la libre vacunación.

Según afirma, “las vacunas nada han tenido que ver en la reducción de la morbimortalidad de las enfermedades infectocontagiosas, y sus efectos adversos se van sumando por el aumento de la cantidad de las vacunas que se administran”. El razonamiento de Yahber y su grupo es que esa curva de descenso está dada por la mejora en algunas condiciones sanitarias, y aseguran que “incluso ha ocurrido lo mismo con enfermedades para las cuales no se utilizaron vacunas”.

Una de sus principales iniciativa es lograr la derogación de la ley 22.909, de vacunación obligatoria. Según el petitorio publicado en Change.org, se establece que “los abajo firmantes, no reconocemos la autoridad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y/o el Estado Nacional de la República Argentina para ordenar vacunaciones forzosas generales”. “Nuestros cuerpos y el de nuestros hijos son territorio soberano y sujeto a nuestra autodeterminación exclusiva. Cualquier intento de violación de esta confianza debe ser interpretada como una violación de dicho derecho fundamental. Estamos pidiendo así a nuestros gobiernos electos, que rindan cuentas en esta defensa con una emisión de aviso: una demanda colectiva preventiva que se sirve en el caso de que nuestros derechos inalienables a elegir, están desamparados”, sostuvieron. Hasta el momento, lograron cerca de 11.500 firmas (2).

En estos días, existen varias comunidades que bajo la excusa de los argumentos del naturismo se mantienen fuera de las vacunas. La mayoría de ellas se encuentra, según consta en el propio Ministerio de salud nacional, en la región andina de la Patagonia, en algunos puntos de Córdoba como el Cerro Uritorco y en la Quebrada de Humahuaca. También en la zona norte del Gran Buenos Aires, dónde hay colegios naturistas orientados a sectores socioeconómicos medios y altos. “Si llega una persona con sarampión a ese grupo, la propagación puede ser inmediata”, alertaron desde la ex dirección nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles.

Efecto Trump

La elección como presidente de los Estados Unidos de Donald Trump no sólo fue un cimbronazo político que el planeta todavía está asimilando. Para la comunidad científica mundial fue un llamado de atención, ante ciertas posturas tomadas durante la campaña. Una de las más polémicas fue la reunión con Robert Kennedy Jr., un reconocido crítico de vacunas, a quien le habría pedido que presidiera un panel de seguridad de vacunación. Kennedy ha promovido repetidamente argumentos desacreditados que vinculan las vacunas con el autismo. Trump mismo ha tuiteado que hay “muchos casos” de niños que se convierten en autistas después de recibir las vacunas.

El primero que vinculó las vacunas con el autismo fue Andrew Wakefield, quien en 1998 alertó al planeta con un estudio perturbador: según sus resultados, existía una relación concreta entre la vacuna triple viral (que se usa para prevenir el sarampión y la rubéola, por ejemplo) y la aparición de casos de autismo. Incluso, su estudio fue publicado por la prestigiosa revista especializada The Lancet, y rápidamente se convirtió en la base argumentativa de los grupos de libre vacunación o no vacunas en todo el planeta. Más de una década después, se sabe que el trabajo de Wakefield carece de valor: el médico alteró los resultados para adaptarlos a su hipótesis, además de incurrir en varias irregularidades a la hora de realizar el estudio en los niños (como pruebas innecesarias sin el consentimiento de los padres). El escándalo le costó al doctor su licencia, ya que el Consejo General Médico del Reino Unido consideró que actuó “de forma poco ética”.

En Estados Unidos estos grupos son especialmente fuertes, y en 2015 estuvieron en boca de todos cuando Jeff Bradstreet, el médico y predicador que desde hace unos años es la principal referencia de los movimientos antivacunas, se suicidó. Bradstreet fue hallado flotando en un río por un pescador local. La Oficina del Sheriff del condado de Rutherford, que está investigando el caso, considera que el médico antivacunas de 60 años “se habría suicidado disparándose en el pecho”, según informó en un comunicado. El arma de fuego también fue encontrada en el río.

Datos

En el país, las vacunas obligatorias constituyen un pilar en materia de salud pública. Desde el 2003 se triplicaron las dosis, y los porcentajes de inmunización crecieron notablemente. El apoyo a las vacunas y su seguridad se mantiene alta. “Al no vacunar a sus hijos generan bolsones de bajas coberturas, que se suman a los chicos que por alguna razón no recibieron la dosis o no hicieron inmunidad, lo que genera el riesgo de que ante una persona con una enfermedad inmunoprevenible pueda generarse un brote”, explicó Ana Ceballos, integrante del comité de infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), que el año pasado emitió un duro documento contra las prácticas de estos movimientos.

Los los especialistas difunden los resultados de las principales inclusiones al calendario oficial de los últimos años. Un caso contundente es el de la hepatitis A, que antes de 2005 –año en que se introdujo la dosis para los niños– registraba más de 40 mil casos al año, y en su forma fulminante era la principal causa de trasplantes hepáticos a nivel pediátrico. Para 2010, los casos se redujeron a unos 300 en todo el país, y desde marzo de 2008 dejó de haber trasplantes de hígado por hepatitis A en niños, según el Ministerio de Salud de la Nación.

Así, en enero de 2012 se sumó la vacuna conjugada contra el neumococo. Para 2014, los casos de neumonías en menores de 2 años registraron una reducción del 31 por ciento, y de un 29,4 por ciento en los menores de 5. Las meningitis a neumococo, a su vez, disminuyeron un 40,1 por ciento en los bebés de menos de 2 años, y un 36,6 por ciento en los menores de 5. Las internaciones por neumonías bacterianas en menores de 5 años mermaron a su vez un 47 por ciento entre 2008 y 2013.

“Están destrozados y se sienten engañados por los grupos antivacunas”, sostuvo el secretario de Salud Pública de Barcelona, Antoni Mateu, respecto a los padres del niño de seis años que en 2015 murió de difteria, enfermedad controlada por años por la vacunación que volvió a generar casos en España por estos movimientos. El caso sirvió para concientizar sobre el impacto de esta tendencia, culpable de muchos brotes evitables, como los 500 casos de sarampión en Berlín o la primera muerte por sarampión en Estados Unidos en 12 años. Bastaría recordar los males invisibles, como habla Cochran, para entender la importancia de la vacunación, y no caer en esta moda peligrosa, un verdadero atentado contra la salud pública y colectiva.

1-Informaicón disponible en www.who.int/mediacentre/factsheets/fs378/es/

2-Para ver los argumentos de esta petición, se puede visitar www.change.org/p/petici%C3%B3n-para-derogar-la-ley-de-vacunaci%C3%B3n-obligatoria-22-909-en-argentina