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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 5/9/16
#SeguridadSocial
La OPS realiza recomendaciones para tratar de leishmaniasis a partir de trabajo local
5/9/16, 12:49, BUENOS AIRES, septiembre 5: Una investigación realizada en la provincia de Misiones sirve para actualizar las formas de vigilancia y control de la enfermedad, que afecta a unas 60 mil personas cada año en la región.
#ConvenioPAMI
El Colegio de Farmacéuticos de provincia lleva su reclamo por la deuda del PAMI a la Defensoría del Pueblo
28/11/18, 12:10, LA PLATA, noviembre 28: Aseguran que la industria farmacéutica le debe pagos de abril de este año. En septiembre se había comprometido a pagar parte de lo adeudado del viejo convenio este mes, pero los laboratorios no cumplieron. “Estamos haciendo un gran esfuerzo”, sostuvieron desde el Colegio de Farmacéuticos bonaerense.
#SaludPública
Jujuy también empieza a sumar médicos venezolanos a su sistema de salud
4/12/18, 10:44, SAN SALVADOR, diciembre 4: El gobierno provincial incorporó 25 profesionales de ese país a distintas áreas del sistema sanitario. El proceso de habilitación duró seis meses.
Un informe especial sobre la situación de la leishmaniasis en la provincia argentina de Misiones, publicado en la Revista Panamericana de Salud Pública de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aporta una serie de recomendaciones para la vigilancia y el control de esta enfermedad, que afecta cada año a más de 60 mil personas en las Américas. La leishmaniasis es una enfermedad infecciosa, potencialmente mortal y curable, causada por un parásito. Forma parte del grupo de enfermedades denominadas desatendidas, porque afectan más a los grupos que viven en condiciones de vulnerabilidad o en áreas remotas. Se transmite a los seres humanos mediante la picadura de insectos y se puede presentar en dos formas: visceral, que puede ser mortal si no se trata; y cutánea, que se manifiesta inicialmente como una lesión de la piel, y generalmente evoluciona a úlceras y a desfiguramiento similar al de la lepra. Esta última es la más común en las Américas y es difícil de curar.

"La investigación se centra en la necesidad de buscar alternativas para hacer frente a una enfermedad de transmisión vectorial para la que no hay suficientes estrategias efectivas de control", afirmó Oscar Salomón, investigador principal del estudio y director del Instituto Nacional de Medicina Tropical de Argentina.

El trabajo utilizó un enfoque multidisciplinario para examinar la historia de la enfermedad en el territorio e identificar escenarios de riesgo, analizando componentes sociales, biológicos y biomédicos. "Conocer cuáles son los escenarios de riesgo nos permite definir acciones de prevención y control", señaló Salomón.

La investigación forma parte de un proyecto más grande en la Triple Frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil, en el que participan equipos de los tres países, además de Uruguay. El proyecto es liderado por la OPS y financiado a través del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo(IDRC, por sus siglas en inglés) de Canadá.

"El conocimiento generado a partir de este proyecto nos permitirá innovar y diseñar estrategias de vigilancia y control de la leishmaniasis, así como también, contribuirá al desarrollo de nuevas e innovadoras herramientas", consideró Zaida Yadón, asesora regional de la OPS en investigación de enfermedades transmisibles y una de las autoras del artículo.

El número de publicaciones sobre leishmaniasis en el mundo se ha incrementado en los últimos años. Un análisis de la base de datos PUBMED muestra que en los últimos 5 años se publicó el 25% de las publicaciones sobre el tema.

Sin embargo, aclaró Salomón, esos estudios sobre factores de riesgo de la leishmaniasis no han sido traducidos en herramientas para su control, algo que la investigación en los países del estudio entre frontera espera conseguir en el próximo año.

Los investigadores también examinaron los eventos y procesos socioeconómicos asociados con la evolución de la enfermedad, como cambios en el uso y ocupación de la tierra, y la deforestación y la construcción de represas, que generaron un impacto demográfico, ambiental y climático. Estos fenómenos, sumados a la urbanización no planificada, el tránsito fronterizo intenso con Brasil y Paraguay, y la interacción entre las personas y los perros infectados, fueron asociados por los investigadores a la adaptación de los vectores y a la dispersión y brotes de la enfermedad.

La leishmaniasis sigue siendo notificada en todos los países de America Latina con la excepción de Chile y Uruguay. Cada año se diagnostica un promedio de 57.000 casos nuevos de leishmaniasis cutánea, además de 3.480 casos del tipo visceral, con un promedio de 220 muertes anuales.

Según datos de la OPS, entre 2001 y 2013, el 75% de los casos, cerca de 743.000 casos registrados de leishmaniasis cutánea en las Américas se concentraron en Brasil (42%), Colombia (20%) y Perú (13%). Mientras que los de la forma visceral, de los cerca de 45.000 casos notificados en la última década, el 96% se notificaron en Brasil. Del resto, Paraguay notificó 1,9% de los casos, Colombia, 1.3% y Argentina, 0,3%.

En Argentina, la forma cutánea de la enfermedad ha estado presente posiblemente desde tiempos precolombinos, señalan los autores de la investigación, aunque los primeros casos esporádicos registrados formalmente datan de las primeras décadas del siglo XX. Esos casos se localizaron en 10 provincias del norte del país y se asociaron con la entrada de personas a áreas silvestres para la deforestación extractiva y la pesca. En la década de 1980 se registró el primer brote de leishmaniasis cutánea en el noroeste del país y desde entonces se registran focos epidémicos en esa área de transmisión, dicen los investigadores.