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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 20/3/17
#Medicamentos
Estudio avala el uso de un anticuerpo monoclonal para combatir el colesterol
20/3/17, 10:36, NUEVA YORK, marzo 20: Un ensayo clínico aseguró que el uso del fármaco evolocumab reduce en un 20 por ciento las posibilidades de sufrir ataque cardíaco, infarto de miocardio o derrame cerebral en pacientes con colesterol malo elevado. Su uso ya es avalado por la FDA desde el 2015.
#AlertaSanitaria
En el país, especialistas están alertas a la llegada de un hongo que resiste casi todos los medicamentos
11/4/19, 09:33, BUENOS AIRES, abril 11: Se trata del Candida auris, que disparó una alarma mundial por su rápida propagación y por resistir a casi todos los tratamientos conocidos. Hasta el momento no hay casos en la Argentina, pero los expertos están alertas por la posibilidad de su llegada.
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#EfectosSecundarios
Las mujeres son más proclives a denunciar efectos adversos con medicamentos
17/4/19, 12:39, BUENOS AIRES, abril 17: Según un estudio realizado en Holanda, de casi 2.500 reportes realizados sobre efectos no deseados de los tratamientos, casi el 90 por ciento fueron realizados por mujeres.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos aprobó en 2015 el uso del anticuerpo monoclonal evolocumab para que se sumara al combate del colesterol. Un nuevo estudio del Brigham and Women’s Hospital de Boston, parte de la Universidad de Harvard, estableció ahora que la droga es en realidad tan revolucionaria como lo fueron las estatinas en la década de 1980: redujo el riesgo de muerte por ataque cardíaco, infarto de miocardio o derrame cerebral en un 20 por ciento, y en un 15 por ciento el riesgo combinado de sufrir uno de esos episodios y morir.

El primer ensayo riguroso de esta droga se publicó en la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra: "Evolocumab and Clinical Outcomes in Patients with Cardiovascular Disease" ("Evolocumab y los resultados clínicos en pacientes con enfermedad cardiovascular"). El grupo de investigadores encabezado por Marc Sabatine halló que "cuando se agrega a la terapia de estatinas, el inhibidor de PCSK9 evolocumab bajó los niveles de colesterol LDL en un 59 por ciento" en comparación con los de aquellas personas que recibieron un placebo junto con las estatinas.

"Este efecto se mantuvo sin prueba de disminución", agregaron los autores: en los dos años del estudio se observó una baja sostenida de los niveles de LDL, sin que se llegara a una meseta. La droga continuó actuando y se estima que en un estudio de cinco años se hallarían nuevas diferencias.

Todos los pacientes recibían dosis comprobadas de estatinas que dejaban su colesterol LDL —el colesterol malo— en 92 mg, una cifra por debajo de los 100 mg que se fijan como máximo para pacientes de alto riesgo: personas con hipercolesterolemia familiar, o que ya han sufrido un episodio cardiovascular o cerebrovascular. Se trata de personas que han agotado las alternativas que existen actualmente para controlar estos problemas, y sufren picos de más de 400 mg sin razón aparente. En aquella mitad de los pacientes que recibió evolocumab, el nivel de LDL bajó a 30 mg; en la cuarta parte de ellos llegó a 19 mg.

La droga se comercializa con el nombre Repatha y pertenece al laboratorio Amgen; otra farmacéutica, Regeneron, comercializa una medicina similar, Praluent. Ambas funcionan del mismo modo: bloquean la proteína PCSK9 que interviene en la regulación del colesterol, de modo tal que más moléculas receptoras de LDL quedan en la superficie de las células hepáticas, absorben el colesterol malo y ayudan a eliminarlo.

"Esto es como el comienzo de la era de las estatinas", dijo el cardiólogo Eugene Braunwald, de Harvard Medical School, a la especialista en salud de New York Times. "Como las estatinas", escribió Gina Kolata, "esta nueva clase de drogas tiene el potencial de mejorar la salud y la longevidad de millones". David Maron, director de cardiología preventiva en la Universidad de Stanford, agregó que los resultados son "increíblemente importantes" porque tras su difusión "el futuro luce más brillante para los pacientes con una enfermedad coronaria verificada".

La objeción principal que recibió el estudio realizado sobre 27.564 personas (de las cuales el 80 por ciento había sufrido un ataque cardíaco y el resto, un derrame; casi el 10 por ciento murió durante los dos años de la investigación) fue financiado por el fabricante de la droga, Amgen. Sin embargo, el grupo académico que lo realizó es independiente.