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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 15/9/17
#Medicamentos
Especialistas respaldan fármaco innovador para tratar fibromas recién llegado al país
15/9/17, 10:56, BUENOS AIRES, septiembre 15: En un encuentro, dieron su mirada positiva sobre el uso del acetato de ulipristal, que hace unas semanas recibió el visto bueno de la ANMAT para su uso en la Argentina. Una especialista española contó la experiencia de su uso, que ayuda a reducir el tamaño de los tumores.
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#Sida
A partir de un estudio argentino, la FDA de Estados Unidos aprueba un tratamiento contra el HIV
17/4/19, 12:00, BUENOS AIRES, abril 17: La agencia reguladora vio el visto bueno para el uso de la combinación de drogas Dolutegravir y Lamivudina para tratar pacientes con Sida, en lugar de la tradicional terapia de tres medicamentos. La aprobación se dio en base al ensayo GEMINI, iniciado hace unos años por la Fundación Huésped de nuestro país.
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#PharmacyInCrisis
The demand for medicines in the public system across the country has skyrocketed
19/4/19, 14:51, BUENOS AIRES, April 15: It is because of the drop in sales in pharmacies, which generates access problems in various sectors of the population. In the first two months of the year, the price of treatments grew above inflation. In 2018 alone, 40 million fewer units were sold in all pharmacies in the country
Hace poco menos de un mes, las autoridades sanitarias argentinas dieron el visto bueno para el uso en el mercado local de un medicamento contra los miomas uterinos, popularmente conocidos como fibromas. La novedad farmacéutica llegó luego de más de dos décadas sin nuevos tratamientos para estos tumores benignos, más frecuentes de lo que se creen, ya que se estima que una de cada dos mujeres los padecen. Esta semana, especialistas de diversas ramas se reunieron para analizar su impacto en la salud de las mujeres. Según los primeros análisis, el tratamiento es efectivo, y ayuda a reducir el tamaño del tumor. El nuevo medicamento es comercializado por Laboratorios Bagó bajo licencia exclusiva de Gedeon & Richter.

El uso de acetato de ulipristal fue eje de un encuentro de especialistas, que analizaron su uso en casos de miomas uterinos. Allí, Meritxell Gracia Quero, ginecóloga del hospital Clinic Provincial de Barcelona, Departamento de Ginecología Benigna, de visita en el país, compartió su experiencia con el nuevo tratamiento. Por nuestro país, David Fusaro, director médico del Instituto Ginecológico de Buenos Aires y jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Fundación Favaloro, compartió la mirada local de este tratamiento, que no puede ser utilizado en combinación con otros métodos anticonceptivos hormonales ni con medicamentos que modifiquen el PH gástrico, ya que dificultan su absorción. Asimismo, no está recomendada para pacientes asmáticas ni podrá ser suministrada durante el embarazo, el periodo de lactancia ni en pacientes con enfermedades oncológicas, tales como el cáncer de cuello uterino, de endometrio, de ovario o de mama.

“La mayoría de los miomas son detectables en mujeres jóvenes alrededor de los 40 años por lo que en su contexto tienen un impacto importante en la calidad de vida de las mujeres que los padecen: sangrado asociado a anemia, múltiples tratamientos médicos, dolor, tratamientos de fertilidad y cirugías, ya que son la causa más frecuente de histerectomía. El impacto no sólo es en la calidad de vida, sino también en costes socio-sanitarios y laborales”, sostuvo Gracia Quero durante la jornada. Los miomas se diagnostican durante el control anual ginecológico, tras la revisación clínica y una ecografía complementaria que brinda precisiones acerca del tamaño, número y su localización. Pueden afectar la fertilidad de las mujeres, y comprimir los órganos periféricos como consecuencia del agrandamiento del útero, afectando así al intestino o la vejiga.

Sin embargo, todos los miomas son tratables: existen alternativas quirúrgicas y también medicamentos. “Hay dos procedimientos clásicos: la histerectomía –la extracción del útero- y la miomectomía, una intervención a través de la cual se extirpan los miomas. Para optar por alguna de estas prácticas, se debe hacer una evaluación de la paciente, considerando su edad y su deseo de mantener la fertilidad, entre otros criterios. A estas alternativas, se suma ahora una nueva medicación denominada “acetato de ulipristal”. Lo que hemos observado es que, gracias a este nuevo fármaco, en algunos casos ya no es necesaria la cirugía,” explicó Fusaro.

Este nuevo medicamento puede ser administrado en toda paciente en edad reproductiva que presente clínica asociada a miomas uterinos. Se indica también en aquellas pacientes que deberán ser intervenidas quirúrgicamente, ya que permite que lleguen a esta instancia con miomas más pequeños de más simple extracción. Es decir, la operación será más sencilla y menos invasiva porque el mioma redujo su tamaño sustancialmente. También resulta una buena alternativa para las mujeres que presentan miomas y que están en la transición a la menopausia: llegado ese momento, el ovario de la mujer menopaúsica no producirá más estrógenos, por lo que naturalmente se reducirán el número y tamaño de los miomas.

“Ha supuesto un gran cambio, posiblemente el principal cambio en el tratamiento del mioma en los últimos años: nos permite evitar cirugías en pacientes que anteriormente pasarían por quirófano, aporta un excelente control de la clínica de sangrado, una reducción volumétrica comparable a tratamientos anteriores (análogos de la GNRH cuyo uso provoca síntomas climatéricos) con un perfil de tolerancia muy bueno”, concluyó Gracia Quero.

Los fibromas pueden ser asintomáticos o producir síntomas que en algunos casos son tan severos que comprometen la calidad de vida, como sangrado menstrual abundante -que puede generar anemia-, síntomas por compresión de vejiga o intestinal, como deseos de orinar frecuentemente, molestias intestinales y dolor al mantener relaciones sexuales, así como problemas de fertilidad. En los pacientes que no presentan síntomas, por lo general, se llega al diagnóstico en forma casual, por ejemplo al realizarse una ecografía de rutina. Según datos oficiales, en la población general aparecen en una de cada cuatro mujeres en edad reproductiva, mientras que una de cada dos mujeres de más de 40 años y cuatro de cada 10 de entre 30 y 40 años los padecen.