Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

VER STAFF
VIENDO 12/6/18
#Sida
Destacan la eficacia de un medicamento para controlar el HIV en mujeres embarazadas
12/6/18, 11:34, BUENOS AIRES, junio 12: A 10 años de su lanzamiento en el mercado argentino, el fármaco raltegravir sigue siendo fundamental para evitar la transmisión del virus de la madre al bebé. El laboratorio productor destacó el perfil de seguridad del tratamiento.
#Vacunas
Consorcio público-privado invertirá en el desarrollo de cuatro nuevas vacunas en la Argentina
6/12/18, 09:07, BUENOS AIRES, diciembre 6: Con fondos del Ministerio de Ciencia y el aporte de un laboratorio nacional, se financiarán proyectos vinculados a nuevas vacunas para la fiebre amarilla, fiebre hemorrágica, rabia y virus chikungunya.
#PAMI
Con la receta digital en marzo, avanza el plan de PAMI para potenciar la prescripción genérica
11/12/18, 11:43, BUENOS AIRES, diciembre 11: Las versiones indican que en marzo se cambiaría el sistema de dispensa, en el marco de la ofensiva de la obra social sobre la posición de la industria farmacéutica de bandera nacional.
Desde hace 10 existe en el mercado argentino un medicamento del laboratorio Merck para controlar el virus HIV en mujeres embarazadas. La seguridad de este tratamiento, que incluye la interrupción de la trasmisión del virus de madre a hija, es fundamental para garantizar que la madre pueda ser tratada sin riesgos de malformaciones congénitas para el niño. Por eso, la farmacéutica productora destaco los alcances de este fármaco, en base a una droga perteneciente a los inhibidores de la integrasa. “Raltegravir contribuye a mejorar la calidad de vida de personas viviendo con VIH, más allá de su edad, género, hábitos o enfermedades concomitantes”, resaltaron desde el laboratorio.

El raltegravir es un fármaco desarrollado por Merck que está disponible desde hace 10 años en el país, y según los especialistas es una opción terapéutica recomendada en embarazadas con VIH. Este medicamento fue el primer inhibidor de la integrasa, y está aprobado desde 2007. “Ciertas características de esta molécula (adecuado perfil de seguridad y sin impacto metabólico) permiten que se utilice en el tratamiento de personas de mayor edad, en quienes son más frecuentes las comorbilidades”, comentó José Luis Montes, director médico del laboratorio en la Argentina. “Raltegravir contribuye a mejorar la calidad de vida de personas viviendo con VIH, más allá de su edad, género, hábitos o enfermedades concomitantes”, explicó Montes.

“Raltegravir ha demostrado gran eficacia, buena tolerancia y perfil de seguridad en población con y sin tratamiento previo. El rápido descenso de los valores de carga viral asociados al uso de raltegravir lo ha convertido en la droga de elección para el tratamiento de mujeres embarazadas, en las que se necesita la supresión de la carga viral para prevenir la transmisión del virus al recién nacido”, dijo Montes, quien agregó que “el estudio IMPAACT P1110 demuestra la seguridad y tolerancia de raltegravir en recién nacidos de madres VIH-positivas durante las primeras seis semanas de vida. La evidencia de estudios clínicos, como de vida real, demuestra el perfil de seguridad de raltegravir, que permite su uso en todas las etapas de la vida”.

Desde el inicio de la epidemia de sida, Merck ha centrado sus esfuerzos en ofrecer una respuesta global, buscando proporcionar opciones terapéuticas que sirvan a las necesidades individuales y estilos de vida de las personas que viven con VIH, y sigue trabajando para mejorar la salud y la calidad de vida de los pacientes. Uno de dichos estudios de la vida real fue una reciente investigación multicéntrica de cohorte, prospectiva, presentada en el último encuentro de la International Aids Society (IAS), en París, Francia. El estudio incluye a más de mil niños expuestos registrados por año, y más de 20 mil pares de madres e hijos seguidos desde 1985. Dentro de dicha cohorte, los investigadores analizaron 479 casos en los que los bebés habían estado expuestos a raltegravir desde el útero materno. El resultado fue que no se halló asociación significativa entre exposición en el primer trimestre a este fármaco y malformaciones congénitas.