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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 5/7/18
#NuevosTratamientos
Llega a la Argentina un medicamento contra el cáncer de pulmón que reduce su mortalidad
5/7/18, 12:13, BUENOS AIRES, julio 5: El fármaco alectinib, comercializado por el laboratorio Roche bajo el nombre comercial de Alecensa, fue autorizado para su uso en el país. Está recomendado para los tumores de células no pequeñas metastásico ALK positivo, y mejora la tasa de sobrevida, según los ensayos clínicos.
#Regulaciones
Se aprueba en Europa el fármaco que promete prevenir las migrañas
4/12/18, 12:12, BUENOS AIRES, diciembre 4: Se trata de Galcanezumab, un tratamiento producido por el laboratorio Lilly. Dos estudios apoyan su uso preventivo para los dolores de cabeza intensos.
#Debates
“La edición genética tiene un gran potencial, aún está en fase experimental”
11/12/18, 10:42, BUENOS AIRES, diciembre 11: Federico Pereyra Bonnet, investigador del Conicet y de la Unidad De Medicina Molecular y Genómica del Hospital Italiano, explicó los avances de la técnica Crispr, que genera revuelo en el planeta por el anuncio de los dos bebés nacidos en China supuestamente inmunes al HIV.
En el 2016, la FDA de los Estados Unidos, la principal agencia reguladora del plantea, aprobó el uso de alectinib, un medicamento del laboratorio Roche comercializado bajo el nombre de Alecensa, para tratar una de las variedades del cáncer de pulmón. Casi dos años después, el tratamiento llega a la Argentina, ya que fue autorizado para el mercado local por las autoridades sanitarias. El fármaco está recomendado para los tumores de células no pequeñas metastásico ALK positivo, y según los estudios presentados para su aprobación demostró reducir el riesgo de progresión de la enfermedad y muerte en un 57 por ciento, en comparación con el tratamiento actual. Además, el medicamento logró que los pacientes permanezcan casi tres años sin progresión de su enfermedad.

Con la presencia de especialistas internacionales, se presentó la autorización de alectinib en la Argentina. Según se explicó, el cáncer de pulmón se clasifica según el tamaño de las células bajo el microscopio y el tipo más común es el “cáncer de pulmón de células no pequeñas” que representa el 85 por ciento de los casos. Este a su vez, es causado por múltiples y diversas alteraciones genéticas tales como: ALK, EGFR, KRAS, entre otras. Al descubrir la existencia de múltiples tipos de cáncer de pulmón desde el punto de vista molecular, se comenzaron a desarrollar tratamientos específicos dirigidos a cada alteración o grupo de alteraciones genéticas. “En la actualidad es posible diferenciar muchos tipos de tumores en base a sus modificaciones genéticas por lo que lo primero que hay que hacer es un test genético que permita establecer cuál es el tratamiento que tendrá más impacto”, afirmó Claudio Martin, a cargo del área de Tumores de Pulmón del Instituto Alexander Fleming y del hospital María Ferrer. La alteración genética ALK está presente aproximadamente en el 5 por ciento de los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, y es la responsable del crecimiento y la diseminación del cáncer. Se presenta mayormente en mujeres adultas no fumadoras o que han fumado poco. Son también pacientes que suelen desarrollar resistencia a la terapia estándar dentro del primer año de tratamiento y el 60 por ciento desarrollará metástasis en el sistema nervioso central (SNC).

La aprobación en primera línea de tratamiento, se basa en los resultados de seguimiento a largo plazo (2 años) del estudio de fase III “ALEX” que demostró que como tratamiento inicial alectinib, reduce significativamente el riesgo de progresión de la enfermedad y muerte en un 57 por ciento en comparación con crizotinib, tratamiento de primera línea actual. Alectinib demostró también triplicar la mediana de supervivencia libre de progresión, esto significa que los pacientes con este tipo de cáncer de pulmón, lograron permanecer casi tres años sin que su enfermedad progresara. En personas sin metástasis en el sistema nervioso central, la mediana de supervivencia libre de progresión evaluada con alectinib fue de 34,8 meses en comparación con 14,7 con crizotinib. A su vez, la mediana para las personas con metástasis en el sistema nervioso central con alectinib fue de 27,7 en comparación con 7,4 meses con crizotinib. Alectinib es el primer y único inhibidor de ALK que efectivamente trata y protege contra las metástasis cerebrales y reduce el riesgo de progresión en el sistema nervioso central en un 84 por ciento.

“Es sin dudas, un estudio fuertemente positivo para los pacientes. Pensemos que hasta antes del 2007, ni siquiera se conocía esta anomalía genética. Es positivo en términos de eficacia, demostrando mayor potencia contra la enfermedad. Positivo en términos de duración de la respuesta, demostrando un aumento de la sobrevida libre de progresión. Positivo en términos de protección cerebral, demostrando mayor eficacia de la terapia en pacientes con metástasis cerebrales y disminución de aparición de las mismas en aquellos pacientes que no las presentan de inicio. Y finalmente positivo en términos de efectos secundarios, demostrando un mejor perfil de tolerancia”, explicó Santiago Ponce Aix, médico oncólogo de la Unidad de Investigación Clínica de Cáncer Pulmón del Centro Nacional Investigaciones Oncológicas de Madrid, España, de visita en el país para participar del encuentro de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC).

“El beneficio se observó no solo en el tiempo que la enfermedad está controlada, que es mucho mayor, sino también en que reduce de forma muy notoria la posibilidad que los pacientes desarrollen metástasis cerebral. La mayoría de los pacientes al hacerse resistentes a la terapia estándar presentan metástasis en el cerebro, y esto es un problema porque tiene un impacto muy importante en la calidad de vida del paciente. Los resultados del estudio refuerzan que el paciente no solo vive más, sino que vive mejor”, describió Martín. El cáncer de pulmón es el más mortal de todos los cánceres, siendo responsable de 20% de los fallecimientos por esta enfermedad. En el mundo se producen anualmente unos 1,8 millones de casos.