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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 6/8/18
#Medicamentos
Un tercio de los errores con medicamentos son por su apariencia
6/8/18, 10:00, BUENOS AIRES, agoto 6: Estudios determinan que la gente suele confundir los nombres de los tratamientos. Sólo en el Reino Unido, hay 237 millones de errores al año.
#FarmaciasenCrisis
“Farmacias callejeras”, el peligroso mercado en la frontera venezolana
11/2/19, 10:48, BUENOS AIRES, febrero 11: Un trabajo de la agencia AFP describe como miles de personas acceden a medicamentos de dudosa procedencia y calidad en la frontera de Venezuela y Colombia, ante la crisis sanitaria que vive en primero de los países.
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#Producciónpública
San Luis amplía la producción de medicamentos para su vademécum
15/2/19, 11:42, SAN LUIS, febrero 15: Laboratorios Puntanos informó que incorporará a su proyecto de producción tratamientos contra la diabetes, colesterol, gastritis, presión arterial, entre otras afecciones.
Según estadísticas internacionales, un tercio de los errores de medicación se dan por confusiones del envase, ya sea su nombre o el propio producto. Sólo en el Reino Unido, se producen 237 millones de errores de medicación cada año, con cientos de muertes provocadas por efectos adversos a fármacos que se podrían haber evitado. Esto marca la magnitud de un problema que suele ser subestimado por los sistemas sanitarios. En promedio, un 20 por ciento de las denuncias por efectos adversos en tratamientos médicos apuntan a estos errores, que además de costar vidas generan gastos millonarios en materia de seguridad social.

La situación de los errores en materia de medicamentos tiene una fuerte incidencia en todo el planeta. Dentro de todos los errores por medicación en Estados Unidos, por ejemplo, el 25 por ciento de ellos ocurren por confusión en los nombres y un 33 por ciento por confusión en el envase y/o etiquetado, según explica una nota publicada el fin de semana por el diario El País de España. En Francia, en tanto, un trabajo de sobre cómo identifican los pacientes sus medicamentos reveló que el 70 por ciento de ellos recurren al nombre y el resto se guía por su apariencia. “Este comportamiento pone en evidencia un detalle que suele pasar desapercibido: las apariencias de los medicamentos importan porque multitud de personas se guían por ellos para reconocerlos”, analizó el medio español.

En cuanto a España, la llegada de la prescripción por principio activo y no por marca, se dio un importante paso adelante en la prescripción racional de medicamentos, con un ahorro sustancioso para las arcas públicas. Sin embargo, fue al mismo tiempo una oportunidad ideal perdida para solucionar un problema constante en nuestra sanidad: Un mismo medicamento (principio activo y dosis) puede tener multitud de presentaciones (apariencias) diferentes en sus cajas, envases, blísteres, comprimidos o cápsulas según la marca y empresa farmacéutica y, viceversa, medicamentos muy diferentes pueden tener apariencias muy similares en los elementos anteriores.

En ese país, el caso más pintoresco es el del conocido protector gástrico omeprazol. Existen más de 70 cajas diferentes (con gran variedad en sus apariencias) solo para este medicamento. Además, también existen otros muchos medicamentos muy comunes con decenas de apariencias diferentes. De esta forma, por ejemplo, un paciente que esté tomando 4 medicamentos como omeprazol, enalapril, indapamida y paracetamol podría recibir la friolera cantidad de 811.800 combinaciones de cajas con diferente aspecto.

Este espectáculo de colores, formas y diseños en medicamentos iguales (y viceversa, medicamentos diferentes que parecen iguales) no es un detalle irrelevante. Es de sobra conocido, especialmente por los profesionales de la sanidad, que lo anterior provoca confusión entre pacientes y sanitarios, induciendo a errores en la medicación. Sobre todo entre ancianos, personas con deterioro cognitivo/sensorial, bajo nivel educativo y de lectura o trastornos mentales. Jesús Palacio, médico de familia y miembro del Grupo de Seguridad del Paciente de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC), explica más detalles sobre el tema: "Cuando a un paciente se le cambia el aspecto de la medicación que toma, la adherencia al tratamiento disminuye y la posibilidad de errores de medicación aumenta. Este es un hecho bien conocido internacionalmente, documentado en estudios y alertado por instituciones de uso seguro del medicamento, seguridad del paciente y agencias reguladoras."

Precisamente por ello, multitud de profesionales sanitarios y múltiples sociedades médicas y de enfermería en España llevan exigiendo una solución al respecto durante muchos años con el lema: "Si son iguales, que parezcan iguales". En otras palabras, se defiende la isoapariencia: si dos medicamentos son iguales (mismo principio activo y dosis), que su apariencia sea la misma. Además, si dos medicamentos son diferentes, que parezcan diferentes. La idea es sencilla y se han propuesto medidas concretas como reservar una de las caras de mayor tamaño de las cajas de medicamentos para dejar un fondo blanco con la información esencial del medicamento, que ya deben incluir por ley: la composición, la dosis y el número de dosis. De esta forma, las posibilidades de confusión disminuirían considerablemente.

Desafortunadamente, las empresas farmacéuticas no son partidarias de tal medida, pues supone restar visibilidad y protagonismo a sus respectivas marcas. Precisamente, una de las principales razones por las que las cajas tienen apariencias tan diferentes es por una mera estrategia de marketing: las farmacéuticas buscan diferenciarse por sus diseños. Aun así, tal interés económico debería pesar mucho menos que el interés por disminuir los errores de medicación que, no lo olvidemos, provocan enfermedades y muertes.