Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 27/11/18
#Debates
Bebés de diseño: conmoción por las niñas chinas que serían inmunes al HIV
27/11/18, 10:36, BUENOS AIRES, noviembre 27: Un científico dice que logró que dos bebés nazcan inmunes al virus HIV, gracias a la manipulación genética. La noticia generó debate en todo el planeta. Hay sospechas de manipulación de datos.
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#Vacunas
Por amplio margen, se aprobó la obligatoriedad de la vacunación en la Argentina
13/12/18, 11:44, BUENOS AIRES, diciembre 13: El Senado dio el visto bueno al proyecto que establece a las vacunas como “de interés nacional”. A partir de esto, se deberá presentar el carnet de vacunación para varios trámites, como la renovación del DNI. Satisfacción de las sociedades científicas que asesoraron y avalaron la propuesta.
#SaludPública
“Está garantizado el presupuesto para el funcionamiento de todas las guardias”
6/12/18, 12:55, LA PLATA, diciembre 6: Lo dijo el ministro de Salud bonaerense Andrés Scarsi, quien rechazó que proyecto de presupuesto aprobado esta semana traiga ajuste para el sistema sanitario provincial.
La técnica CRISPR, la edición genética que hace unos años es foco de discusión, sigue generando sorpresa. La “Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats”, que en castellano podría traducirse como “Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente interespaciadas”, es la capacidad de editar ADN, incluso humano. Desde su lanzamiento, el mundo espera hasta dónde puede llegar esta tecnología, casi de ciencia ficción. Esta semana, China dio un indicio a este interrogante. El nacimiento de dos bebés que fueron modificadas genéticamente para resistir y ser inmune al HIV conmovió al mundo, y abre la spuertas a interpretaciones éticas y morales. El grupo de investigadores chinos, liderados por He Jiankui (Southern University of Science and Technology of China), serían los responsables de los primeros “bebés de diseño” fabricados a partir de la técnica CRISPR/Cas9. El debate está abierto, como el futuro.

Por el momento, el anuncio es tomado con pinzas, como las que se usan para cortar la secuencia genética. El trabajo chino no ha sido publicado en ninguna revista especializada y, por lo tanto, su experimento aún no ha sido contrastado ni sometido a la lupa de otros expertos. Además, las autoridades científicas de Shenzhen, ciudad donde se produjo el evento, según el periódico Beijing News, afirman que nunca recibieron la solicitud de permiso necesaria para llevar a cabo la prueba, por lo que han abierto una investigación. La propia universidad se ha declarado "profundamente conmocionada" por este anuncio y ha precisado que He se encuentra en excedencia desde febrero. Su investigación no se comunicó a la Universidad ni a su Departamento, el de Biología, que "desconocían este proyecto de investigación y su naturaleza", ha indicado el centro académico en un comunicado. El Comité Académico del departamento "cree que la conducta del doctor He Jiankui al usar CRISPR/Cas9 para editar embriones humanos ha violado gravemente la ética y los códigos de conducta académicos".

En un vídeo colgado en YouTube, un sonriente He explica desde un laboratorio que “dos encantadoras pequeñas gemelas chinas, Lulu y Nana, han nacido en las últimas semanas en excelente estado de salud, para alegría de su madre, Grace, y de su papá, Mark”. El padre, precisa He, es portador del virus de VIH, causante del sida, y nunca pensó que podría procrear. Según cuenta el experto, que se encuentra esta semana en Hong Kong para participar en unas jornadas sobre la ética de la manipulación genética, las niñas fueron concebidas mediante inseminación artificial. Tras la fecundación, el equipo científico inyectó reactivos CRISPR, una especie de tijeras moleculares de precisión, en el embrión para inactivar el gen CCR5. El fin era modificar el gen que el virus utiliza como puerta para introducirse en el sistema inmunológico humano.

El anuncio generó conmoción y puso al mundo a discutir sobre la ética de estos procedimientos. El argentino Alberto Kornblihtt, doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de Buenos Aires e Investigador Superior del CONICET, planteó a Página/12 que “no es posible evaluar nada porque los trabajos no fueron publicados: no sabemos cómo hicieron el experimento, qué objetivos tenían, ni si se descartaron embriones en el trayecto. Si realmente generan bebés resistentes al virus, se espera que solo puedan acceder las familias multimillonarias y ello daría paso a la creación de un subconjunto de humanos que tendría una ventaja genética por el simple hecho de tener mucha plata. Es algo tan sofisticado como innecesario”.

“Hasta el momento se había tenido mucha cautela, porque si la tecnología no es utilizada de manera correcta podría reparar lo dañado pero al mismo tiempo introducir un problema nuevo en otro lugar”, señala Marcelo Rubinstein, doctor en Ciencias Químicas e investigador superior del CONICET. “El entusiasmo con esta técnica se ve promovido porque, al menos cuando se trabaja con ratones, los daños colaterales pueden reducirse de manera considerable. En este caso, se eliminaría el gen que codifica para la proteína que está en los glóbulos blancos y que funciona como puerta de entrada y salida del virus en la célula”, describe Rubinstein. “Lo que en el pasado era censurado, en el futuro pueda que no tenga ningún juicio. Lo que ocurre es que abre la puerta para transformar cualquier aspecto de la biología de los seres humanos”, dice el especialista.

“Estoy en contra de la modificación genética de embriones humanos que pueda producir características nuevas a los bebés que nacen y además que sean transmitidas a la descendencia. Además, CRISPR tiene potenciales efectos imprevisibles por modificación de otros sitios del genoma que no constituyen la región que uno desea. En el futuro estas pequeñas podrían exhibir un defecto por la anulación de otro gen que hoy no se expresa. Lo que menos necesita el mundo es editar el genoma de los que están por nacer, ya que hay mucho que hacer con los que ya nacieron”, destacó por su parte Kornblihtt.

Los científicos chinos también han arremetido contra el experimento de He. En un comunicado firmado por 122 expertos, se reclama una investigación sobre el asunto, que tachan de "locura". "Esta tecnología podría haberse probado desde hace mucho tiempo, pero los biólogos no lo hacen ni quieren hacerlo por la incertidumbre de provocar mutaciones no buscadas, otros graves riesgos y problemas éticos", sostienen. La prueba, según estos expertos, "representa un duro golpe a la reputación mundial y el desarrollo de la investigación biomédica en China. También es extremadamente injusta contra la inmensa mayoría de académicos chinos que se esfuerzan en sus investigaciones científicas y en la innovación, y respetan las líneas éticas".