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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 3/1/19
#Cannabis
“Miles de personas en el país y 180 millones en el mundo emplean cannabis medicinal”
3/1/19, 10:36, LA PLATA, enero 3: Lo afirma la titular de Cannabis Medicinal Tandil, Ana María Fazekas. En una reciente entrevista, la mujer recordó el inicio de la entidad y su lucha por difundir los beneficios del cannabis.
#Industriafarmacéutica
Anuncian una nueva planta de fármacos biotecnológicos en el conurbano
20/3/19, 12:20, BUENOS AIRES, marzo 20: Se trata de un nuevo laboratorio de la firma mAbxience, que forma parte del grupo Insud Pharma. La misma se levantará en la localidad bonaerense de Garín, partido de Escobar. La iniciativa requerirá una inversión de 60 millones de dólares, y será la tercera de la farmacéutica, que ya tienen presencia en el mercado español.
#NuevosFármacos
Se aprueba en la Argentina un nuevo medicamento para una variedad de la hemofilia
15/3/19, 11:14, BUENOS AIRES, marzo 15: Se trata de la droga emicizumab, destinada a pacientes que desarrollan inhibidores a la medicación tradicional. Según los estudios, el uso de este tratamiento mejora la calidad de vida de los pacientes, evitando episodios de sangrado.
En Tandil, existen unos mil pacientes registrados que utilizan cannabis medicinal, bajo la supervisión e unos 120 médicos, que acompañan la iniciativa. Con aval municipal, numerosas instituciones civiles acompañan el trabajo de la organización Cannabis Medicinal Tandil, que fomenta el estudio y el uso del producto. Ana María Fazekas es una de las referentes y fundadoras de la entidad de bien público que desde hace dos años lleva adelante una tarea orientada a informar, conectar, contener y acompañar a todas aquellas personas que deseen conocer la aplicación medicinal del cannabis y el marco legal que rodea a esta práctica. El intenso dolor que sentía en todo su cuerpo –diagnosticado como fibromialgia- fue el punto de partida para comenzar a indagar acerca de los efectos del aceite cannábico y sus usos como paliativo. En esta entrevista con El Eco de Tandil, Fazekas enumeró las diversas acciones que han logrado articular desde el interior de la agrupación, y los estudios disponibles.

-¿Cómo se forma la agrupación Cannabis Medicinal Tandil? -Nace en septiembre de 2016. A partir de mi diagnóstico, en una conversación familiar me enteré de que esta planta podía aliviar mi dolor. Mi enfermedad se origina en el sistema nervioso central y produce dolores indescriptibles que te van invalidando. Siempre fui una mujer muy potente y había quedado reducida. El cannabis no estaba en mi mundo, entonces empecé a averiguar al respecto. Desapareció la fatiga crónica y mejoré de manera increíble. Un cambio notable en mi vida. Ahí decidimos con Gustavo y una jovencita llamada Agustina fundar Cannabis Medicinal Tandil, en esas charlas que teníamos en los cafés tomamos una de las decisiones más inteligentes: visibilizar la problemática y buscar el apoyo de las instituciones. Somos más mujeres grandes que jóvenes en la organización, a diferencia de otras agrupaciones del país.

-¿Cómo reaccionaron las instituciones ante esta propuesta? -Fuimos a la universidad y nos entrevistamos con Cecilia Astigueta de la secretaría de extensión y le planteé la necesidad de legitimar el uso medicinal de la planta. Al otro día me convocó para hablar con Daniel Herrero, secretario de Extensión Universitaria, y nos sentamos a charlar para armar la primera jornada de debate, que se hizo el 1 de abril de 2017, dos días después de la sanción de la ley 27350 de Cannabis Medicinal. Estuvieron presentes los médicos Marcelo Morante y Carlos Magdalena y comenzó un trabajo en conjunto con otras instituciones, como por ejemplo la Asociación de Abogados de Tandil.

-¿Encontraron alguna resistencia? -No, al principio quizás algunos médicos, por desconocimiento. Hoy Tandil tiene 120 médicos que acompañan a sus pacientes. Esta agrupación no tiene médicos, los profesionales acompañan sus pacientes en el tratamiento con el cannabis que es complementario a la medicina tradicional, no es alternativo de nada. Jamás le diríamos a un paciente que abandone su tratamiento tradicional, sino que lo puede acompañar para una mejor calidad de vida. En esto ayudó la ley 26529 de los derechos del paciente frente a los profesionales e instituciones de la salud. Cuando comenzamos a hablar con la gente sobre esto podían pasar dos cosas: el rechazo absoluto o una profunda empatía por el tema. Y hubo una gran empatía.

-Además de actuar como un paliativo del dolor, el cannabis sirve también para aplacar y mejorar síntomas de diversas patologías. ¿Podría enumerar algunos de los beneficios? -Sirve para tratar epilepsias refractarias, autismo, parálisis cerebral, muchas patologías neurológicas. En personas que padecen Parkinson se ven recuperaciones maravillosas, disminuyen los temblores y la rigidez. Un paciente con Alzheimer, por ejemplo, nunca va a volver a ser la misma persona pero puede recuperar la conexión con el otro, reconocer a sus hijos, nietos, manifestar su afecto. Ni hablar de las patologías del dolor como artritis, artrosis, fibromialgia. En los casos de pacientes con cáncer los ayuda a transitar la enfermedad y aliviar síntomas. Mejora la vida del paciente y de la familia. Decir hoy que no hay estudios ni pruebas para avalar esto es anacrónico. Hay estudios en todo el mundo, pero suele ser el argumento esgrimido para no recomendar su uso. Miles de personas en el país y 180 millones en el mundo lo emplean. En Tandil hablamos de mil pacientes que lo utilizan y casi 120 médicos que lo acompañan. Más 56 médicos de otras ciudades que derivan a sus pacientes a Tandil para conectarse e informarse con nosotros.

-¿Cómo puede hacer una persona que padece alguna condición de salud para encontrar respuestas en el uso del aceite cannábico? -Que la gente recurra siempre a agrupaciones cannábicas, que son los que les van a brindar la información adecuada. Pueden entrar a la página de FOCA (Frente de Organizaciones Cannábicas Argentinas), donde hay un listado de agrupaciones de todo el país y la gente puede ver cuál es la más cercana.

-¿Qué objetivos lograron cumplir y qué esperan para el próximo año? -Hemos trabajado mucho estos dos años y cumplido muchos objetivos. Pero queda mucho por hacer y el primer paso son las capacitaciones para profesionales, los médicos están formados pero no capacitados. En septiembre estuvo Diego Cruz Oyarce, cirujano de la Universidad de Santiago de Chile, quien trabaja atendiendo pacientes en Fundación Daya, asesorándolos en la implementación de sus tratamientos con terapia cannábica. Esto fue el puntapié pero necesitamos más y en eso vamos a trabajar el año que viene. Y un pequeño adelanto que nos tiene muy emocionados es que estamos muy cerca de trabajar en un proyecto de investigación con la Facultad de Ingeniería de Olavarría, eso está aún en proceso pero sucederá.