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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 17/1/19
#Avances
¿El fin de los anteojos?: un colirio podría corregir problemas de visión
17/1/19, 11:04, BUENOS AIRES, enero 17: En Israel un grupo de científicos desarrolló un tratamiento que permitiría resolver problemas de la córnea como miopía y presbicia, sin necesidad de usar anteojos. Ya tuvo buenos resultados en pruebas con animales.
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#Medicamentos
Quieren que la Ciudad de Buenos Aires se sume a la compra conjunto de medicamentos
16/4/19, 12:00, CAPITAL FEDERAL, abril 16: Piden al Ministerio de Salud porteño que se sume a este instrumento, que lanzó Nación para bajar los costos de los tratamientos de alta complejidad. Hasta ahora ya se hicieron dos adquisiciones, con un ahorro de más del 50 por ciento del valor comercial. Piden que se inicie con la compra común de drogas oncológicas, para los planes que sostiene el gobierno porteño.
#Cannabis
Amparo colectivo en la Provincia para la entrega de cannabis medicinal
9/4/19, 10:57, LA PLATA, abril 9: La Defensoría del Pueblo bonaerense le pifio a la justicia que obligue al Estado nacional al suministro del aceite derivado de la marihuana, como establece la ley sancionada hace unos años.
Investigadores de Israel buscan financiar una investigación que puede terminar con los anteojos. Se trata de un colirio que aseguran corregirá los problemas de visión refractaria, y, de este modo, relegar los anteojos a un accesorio del pasado. El colirio, llamado “nanodrops” se anunció por primera vez en marzo de 2018, gracias al trabajo de un grupo de científicos del Centro médico Shaare Zedek y de la Universidad de Bar Ilán. Ahora, el equipo busca recaudar un millón de dólares que permita continuar con sus tareas.

David Smadja, investigador asociado del Instituto de Nanotecnología y Materiales Avanzados de la Universidad de Bar Ilán, y director de la Unidad de Investigación Oftalmológica de Shaare Zedek lidera un equipo de oftalmólogos dedicados a este proyecto. Las gotas, compuestas de nanopartículas sintéticas, han probado resolver problemas relacionados con la córnea. En una primera ronda de experimentos con animales el pasado mes de marzo, el colirio fue aplicado a córneas de cerdos y corrigió dos tipos de problemas refractarios: miopía (falta de vista lejana) y presbicia (falta de vista de cerca, generalmente causada por la edad).

La inspiración del invento la tuvo el propio Smadja, quien sufría de dolores de cabeza recurrentes por trabajar horas y horas frente a su computador. Sabía que para librarse de ellos tenía que corregir un pequeño problema de visión, pero sus opciones eran limitadas: “Mi defecto era tan pequeño que no me podían operar con láser, así que la solución era o usar anteojos o lentes de contacto”, explicó el investigador a los medios. Además, le preocupaba que la oftalmología no ofrecía ninguna solución a un problema muy común entre los que trabajan con pantallas, sequedad ocular. “Y pensé, ¿por qué no hacer un colirio que corrija mi visión con un índice refractario?”, agregó.

El equipo espera experimentar las gotas con cinco conejos este año y empezar a probarlas en humanos en 2020, algo fundamental para recibir información verbal de qué experimentan los sujetos y entender los beneficios del colirio frente al uso de anteojos. Smadja dice que se estima que los usuarios percibirán una corrección visual durante dos o tres días por lo menos.

Los investigadores esperan construir un start up biotecnológico y que el producto esté en el mercado en el verano de 2020 a un precio competitivo, entre lo que cuestan unos anteojos y las lentes de contacto. “Porque la idea no es crear un producto que sea más caro que sus alternativas”, afirmó Smadja. Además de las nanogotas, los investigadores desarrollan un pequeño aparato láser compatible con los smartphones que permitirá a los pacientes aplicar las gotas usando una aplicación móvil.

“Una vez que el usuario tenga su receta, ingresará ese número en un software que hemos desarrollado, y relacionamos patrones específicos con su número. El láser marca sin dolor un pequeño punto y graba un patrón en la esquina de la córnea”, detalló Smadja. Después de que se ha grabado el patrón, el paciente aplica las gotas en el ojo, y las nanopartículas dentro de las gotas activan el patrón. Smadja enfatizó que "el láser del que estamos hablando no es como el láser utilizado para procedimientos ópticos complejos", y que el proceso de aplicación, aunque parezca complicado, es simple y no invasivo.