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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 17/1/19
#Avances
¿El fin de los anteojos?: un colirio podría corregir problemas de visión
17/1/19, 11:04, BUENOS AIRES, enero 17: En Israel un grupo de científicos desarrolló un tratamiento que permitiría resolver problemas de la córnea como miopía y presbicia, sin necesidad de usar anteojos. Ya tuvo buenos resultados en pruebas con animales.
#NuevasTerapias
Presenten un medicamento que permite regenerar los huesos dañados por la osteoporosis
12/4/19, 13:04, BUENOS AIRES, abril 12: En estados Unidos, la FDA autorizó un tratamiento a base de bisfosfonatos, que representa el primer avance terapéutico en dos décadas en el planeta. Es el país se estima que una de cada 4 argentinas mayores de 50 años sufre osteoporosis. En todo el mundo, unos 200 millones de personas tienen huesos frágiles
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#SaludPública
Salud de los argentinos: crece la obesidad y desciende el tabaquismo
17/4/19, 11:07, BUENOS AIRES, abril 17: Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, presentada esta semana, se alertó que en el país el 61,6 por ciento de los argentinos tiene exceso de peso, y un 25,4 por ciento con obesidad. El dato positivo es el retroceso del consumo de tabaco.
Investigadores de Israel buscan financiar una investigación que puede terminar con los anteojos. Se trata de un colirio que aseguran corregirá los problemas de visión refractaria, y, de este modo, relegar los anteojos a un accesorio del pasado. El colirio, llamado “nanodrops” se anunció por primera vez en marzo de 2018, gracias al trabajo de un grupo de científicos del Centro médico Shaare Zedek y de la Universidad de Bar Ilán. Ahora, el equipo busca recaudar un millón de dólares que permita continuar con sus tareas.

David Smadja, investigador asociado del Instituto de Nanotecnología y Materiales Avanzados de la Universidad de Bar Ilán, y director de la Unidad de Investigación Oftalmológica de Shaare Zedek lidera un equipo de oftalmólogos dedicados a este proyecto. Las gotas, compuestas de nanopartículas sintéticas, han probado resolver problemas relacionados con la córnea. En una primera ronda de experimentos con animales el pasado mes de marzo, el colirio fue aplicado a córneas de cerdos y corrigió dos tipos de problemas refractarios: miopía (falta de vista lejana) y presbicia (falta de vista de cerca, generalmente causada por la edad).

La inspiración del invento la tuvo el propio Smadja, quien sufría de dolores de cabeza recurrentes por trabajar horas y horas frente a su computador. Sabía que para librarse de ellos tenía que corregir un pequeño problema de visión, pero sus opciones eran limitadas: “Mi defecto era tan pequeño que no me podían operar con láser, así que la solución era o usar anteojos o lentes de contacto”, explicó el investigador a los medios. Además, le preocupaba que la oftalmología no ofrecía ninguna solución a un problema muy común entre los que trabajan con pantallas, sequedad ocular. “Y pensé, ¿por qué no hacer un colirio que corrija mi visión con un índice refractario?”, agregó.

El equipo espera experimentar las gotas con cinco conejos este año y empezar a probarlas en humanos en 2020, algo fundamental para recibir información verbal de qué experimentan los sujetos y entender los beneficios del colirio frente al uso de anteojos. Smadja dice que se estima que los usuarios percibirán una corrección visual durante dos o tres días por lo menos.

Los investigadores esperan construir un start up biotecnológico y que el producto esté en el mercado en el verano de 2020 a un precio competitivo, entre lo que cuestan unos anteojos y las lentes de contacto. “Porque la idea no es crear un producto que sea más caro que sus alternativas”, afirmó Smadja. Además de las nanogotas, los investigadores desarrollan un pequeño aparato láser compatible con los smartphones que permitirá a los pacientes aplicar las gotas usando una aplicación móvil.

“Una vez que el usuario tenga su receta, ingresará ese número en un software que hemos desarrollado, y relacionamos patrones específicos con su número. El láser marca sin dolor un pequeño punto y graba un patrón en la esquina de la córnea”, detalló Smadja. Después de que se ha grabado el patrón, el paciente aplica las gotas en el ojo, y las nanopartículas dentro de las gotas activan el patrón. Smadja enfatizó que "el láser del que estamos hablando no es como el láser utilizado para procedimientos ópticos complejos", y que el proceso de aplicación, aunque parezca complicado, es simple y no invasivo.