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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 5/2/19
#Cannabis
Con 21 pacientes, avanza el primer estudio del país de cannabis medicinal y epilepsia refractaria
5/2/19, 09:03, BUENOS AIRES, febrero 5: La investigación se desarrolla en el hospital Garrahan, y según sus promotores tendrá una duración de dos años. Con controles periódicos, se busca ajustar la dosis justa para que los pacientes puedan controlar la enfermedad.
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#Opinión
Cáncer: tumores benignos y malignos, ¿qué son y cómo se tratan?
20/3/19, 09:31, BUENOS AIRES, marzo 20: En esta columna de opinión, Pablo Sánchez, médico cirujano miembros de la Asociación Argentina de Cirugía explica las diferencias entre los distintos tipos de tumores, y sus eventuales tratamientos.
#Opinión
Combatir el hantavirus, en el marco de una política de salud integral
12/3/19, 10:35, BUENOS AIRES, marzo 12: En esta columna de opinión publicada en el diario Clarín, Norma Caboppi, presidenta del Foro Estratégico para el Desarrollo Nacional, asegura que es importante desarrollar una guía regional para la vigilancia, prevención y control de esta enfermedad.
Si bien la ley aprobada en 2017 autoriza el uso de cannabis medicinal para tratar epilepsia refractaria, no hay hasta el momento un estudio o ensayo clínico que estandarice el tratamiento con este producto, ni en cuanto a las dosis ni en cuanto a los posibles efectos secundarios. Por eso, en octubre del año pasado el hospital de Pediatría Garrahan anunció que llevaría adelante la primera investigación del país, para conocer más sobre el uso del cannabis como complemento de los tratamientos convencionales. A poco de iniciarse, ya hay 21 pacientes que forman parte del estudio, que se realiza mediante controles periódicos en el centro asistencial. Según sus promotores, el trabajo se prolongará por dos años, y es el primero de su tipo en la Argentina. Si las personas tienen mejoras en su calidad vida, el Estado seguirá costeando la entrega del aceite derivado de la marihuana.

En los primeros tramos del estudios, lo central pasa por ajustar las dosis de cannabis a utilizar en cada paciente. Si bien en su lanzamiento se habló de más de 100 pacientes, hasta ahora se limita a 21 personas. Para eso, se hacen controles periódicos a través de los consultorios externos, donde se analizan los efectos del uso del aceite, como complemento de los medicamentos tradicionales. “En menores de 45 kilos, se comienza con 2,5 mg/kg/día y a niños con peso mayor se les indican 5 mg/kg/ día, y se irá ajustando la dosis hasta un máximo de 25/mg/ día distribuidos en dos tomas”, sostuvo Roberto Caraballo, jefe de Neurología del hospital Garrahan y uno de los promotores del ensayo. El especialista confirmó al diario La Nación que los médicos “harán un seguimiento de los pacientes durante esos dos años: aquellos que evidencien beneficios, el Estado nacional seguirá suministrando el aceite de cannabis tras concluido el protocolo”. Si no hay evidencia de mejora, no se retirará el aceite, y se podría seguir accediendo al aceite por uso compasivo.

“El objetivo de la investigación es evaluar la eficacia y seguridad del nuevo fármaco, y contar con sustento médico y académico para su administración”, explicaron. La modalidad del estudio es ambulatoria y los controles se realizarán por consultorios externos. “Los pacientes incorporados al estudio recibirán el aceite de cannabis estandarizado con controles médicos estrictos, tanto de ingreso como posteriores. Como toda molécula, tiene efectos adversos o interacciones farmacológicas que hay que controlar”, sostuvo por su parte Diego Sarasola, director del Programa Nacional para el Estudio y la Investigación del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis, sus Derivados y Tratamientos No Convencionales. Si bien el aceite de cannabis es usado por personas que padecen fibromialgia, dolores crónicos, Parkinson y cáncer, la actual ley sólo lo autoriza para tratar la epilepsia refractaria.

Entre los puntos que establece la flamante ley de cannabis medicinal, aprobada en 2017 luego de un largo trabajo de organizaciones de padres, se destaca la creación de ámbitos para realizar estudios para conocer más sobre el uso medicinal de la marihuana. A poco más de un año de la reglamentación, la norma avanzó poco, y algunos aseguran que la situación actual está peor que antes de la ley. El Programa Nacional para el Estudio y la Investigación del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis, creado por la ley 27.350, por el momento no generó mayores novedades. La normativa prohíbe el cultivo en los hogares, y sólo permite el uso para personas con pocas enfermedades. Una de las soluciones al primero de los problemas llegaría con la reforma del Código Penal: el proyecto trae una novedad en favor de la despenalización del consumo de drogas y del autocultivo de marihuana.