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VIENDO 21/3/19
Vacunación

#Vacunación

Desde Mar del Plata, una firma argentina es la mayor productora de conservante para vacunasADJUNTO

Vacunación

BUENOS AIRES, marzo 21: La firma Gihon es un emprendimiento familiar que comenzó en los 80 en la ciudad costera, y que de a poco se convirtió en el principal productor y exportador de timerosal, un componente esencial para la efectividad de las vacunas

#NuevasVacunas
Avances para lograr una vacuna contra enfermedad trasmitida por los gatosADJ
LA PLATA, mayo 21: Científicos argentinos buscan codificar el genoma del parásito que trasmite la toxoplasmosis, la enfermedad humana que trasmiten esos animales domésticos. Además, el estudio busca mejorar las formas de diagnóstico de la enfermedad, que puede ser peligrosa durante el embarazo. el mal puede ser especialmente peligroso en mujeres embarazadas.
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Preocupación porque el virus más peligroso del dengue comenzó a expandirse por el paísADJ
BUENOS AIRES, mayo 23: Se trata del denominado “DEN 4”, que causa la versión hemorrágica de la enfermedad, que puede ser mortal. Además de Misiones, ya se detectaron casos en Catamarca y el norte argentino. pese a la llegada del frío, hay mucha presencia de mosquitos en todo el país.

El timerosal, también llamado thiomersal o mertiolate, es una sal orgánica de mercurio, que en una de sus formas tiene una importante antimicrobiana. Por esto, se utiliza desde principios de siglo pasado en el proceso de fabricación de algunas vacunas bacterianas –para inactivar los gérmenes- y como conservante, para prevenir la contaminación fúngica y bacteriana- en la fase final de la producción de otras vacunas. En estos momentos, lo que comenzó como un pequeño emprendimiento familiar en la década del 80 en la localidad de Mar del Plata se convirtió en el laboratorio más importante en la producción y exportación del producto, clave para la efectividad y seguridad de la inmunización. Este producto es apuntado por algunos grupos como causante de algunos efectos secundarios de las vacunas, pero las sociedades científicas lo rechazan.

La historia de la familia Chevalier puede ser entendida como un símbolo de la argentina productiva de la post dictadura. En los comienzos de los 80, Alberto Donaciano Chevalier, investigador químico, junto a su familia, decidió mudarse A Mar del Plata, y comenzar a realizar pruebas en el quincho familiar para producir muestras de productos químicos. Sin saberlo, plantaban las semillas de una de las principales fábricas de timerosal, molécula utilizada en diversos productos, pero principalmente en vacunas, del mundo. En el 89 la empresa tomó forma y se fundó Gihon. En la actualidad, el laboratorio es el principal productor de timerosal a nivel mundial; exporta el 98 por ciento de su producción a Europa y Estados Unidos, además de incursionar en biotecnología, micro y nanotecnología, y desarrollando otros productos, con los que en total exportan el 53 por ciento de su facturación.

"Empezamos con la idea de sustituir importaciones, ese era el proyecto inicial y, en un segundo paso, intentar exportar a Brasil", recuerda Ricardo, uno de los hijos que se hizo cargo del emprendimiento familiar. En una nota con el diario La Nación, recordó que “el desarrollo no fue fácil, pero mi padre, de gran experiencia en esos temas, avanzó con el desafío y logró obtener resultados más que satisfactorios. Con la colaboración de mi hermano Alberto pulieron el procedimiento, y entre los tres diseñamos la estrategia para llevarlo adelante. Fue así como decidimos poner todas las energías para poder crearlo".

Así fue como, en el quincho de su casa, montaron un pequeño laboratorio. En la parrilla, en vez de hacer asados, cocinaban los productos, y después de muchísimos desaciertos, ensayos y frustraciones dieron con la molécula indicada y con la calidad farmacopea (el código oficial donde se describen las drogas y los medicamentos) requerida para su uso, principalmente, en vacunas. Este conservante interviene en pequeñísimas cantidades en gran cantidad de vacunas tanto de uso humano como veterinario (fundamentalmente multidosis), para evitar principalmente su contaminación por bacterias y hongos. Esto fue lo que la familia Chevalier logró en Mar del Plata. En aquella época, solo tres empresas fabricaban el compuesto: la principal era europea, la otra japonesa y la tercera era sudafricana. Sin embargo, las últimas dos no lograban la calidad requerida por las distintas farmacopeas internacionales.

El uso de timerosal en las vacunas generó alguna polémica, en especial por su relación con el mercurio. Si bien en altos niveles puede ser tóxico, las investigaciones descartaron que haya relación con el autismo, como sugieren grupos “anti vacunas”. En el año 2001 el Comité de Seguridad de las Inmunizaciones del la Orgaanización Mundial de la Salud (OMS) concluyó que las evidencias “son insuficientes para aceptar o rechazar una relación causal entre timerosal y desórdenes neurológicos del desarrollo”. En tanto, en 2015, Dwight German, miembro de la estadounidense universidad de Texas Southwestern, lideró un grupo de investigadores que probó en algunos animales de experimentación el timerosal, buscando trastornos neuronales, que nunca aparecieron.