Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

VER STAFF
VIENDO 22/3/19
#Debates
El auge de las plataformas de envíos, una amenaza a la Salud Pública
22/3/19, 17:29, BUENOS AIRES, marzo 22: Si bien en el país estas empresas no entregan medicamentos como en otros países, los antecedentes marcan que podrían hacerlo pronto. El espejo que miran los farmacéuticos locales es España, donde la ley ordenó que se abandone esta práctica, pero las empresas no cumplen las normas. La venta por Internet, una solución que no parece tal.
#NuevasTerapias
Presenten un medicamento que permite regenerar los huesos dañados por la osteoporosis
12/4/19, 13:04, BUENOS AIRES, abril 12: En estados Unidos, la FDA autorizó un tratamiento a base de bisfosfonatos, que representa el primer avance terapéutico en dos décadas en el planeta. Es el país se estima que una de cada 4 argentinas mayores de 50 años sufre osteoporosis. En todo el mundo, unos 200 millones de personas tienen huesos frágiles
2
#Mercadonegro
Desbaratan un laboratorio clandestino que producía y vendía anabólicos
17/4/19, 11:05, CAPITAL FEDERAL, abril 17: La justicia porteña dio con un local donde se producían estos fármacos, sin autorización sanitaria. Eran vendidos de forma online y sin receta médica. Frente al local funcionaba una relojería de pantalla. Personal de la ANMAT decomisó los productos, para su destrucción. La semana pasada se desbarató una banda del mismo rubro.
Por estos días, los farmacéuticos españoles están en alerta por el lanzamiento en ese país de un sistema de “home delivery” para farmacias hospitalarias, que busca entregar de forma directa y en el hogar los tratamientos a los pacientes. Este es el último avance de estos sistemas de entrega, que tienen al mercado de los medicamentos “entre ceja y ceja”. Como el gigante de las ventas online Amazon, que hace tiempo tiene la intención de ingresar al sector. Incluso FedEx tiene un robot preparado para la distribución de tratamientos. Todas estas son amenazas al modelo sanitario de farmacia, y al rol de asistente de la salud del profesional farmacéutico. En nuestro país, el auge de las plataformas de entrega a domicilio como Rappi o Glovo son parte de este fenómeno, y como ya sucedió en otros países, no tardarán en querer involucrarse en la entrega de tratamientos médicos. Por el momento, sólo pueden entregar productos no medicinales de la cadenera Farmacity, pero las farmacias están en alerta. En España, la justicia intimó a estas empresas a no recibir pedido de medicamentos, pero la orden no se cumple. Otro caso interesante es el alemán, donde se permite asociarse a las farmacias con estos sistemas, para garantizar la calidad de los productos que se entregan. En el país, es necesaria una rápida legislación, para evitar que la falta de controles abra la puerta a otro canal irregular e consumo de medicamentos.

Todos los días, miles de repartidores se cargan las grandes cajas de Rappi, Glovo o Pedidos Ya sólo para comidas), surcan la calles llevado pedidos. Más allá de las cuestionables condiciones laborales que imponen (lo que hizo que se forme un sindicato, que no es reconocido por las empresas), ya está instalada esta forma de comprar o recibir productos. Por el momento las plataformas no entregan medicamentos, pero los antecedentes hacen pensar que pronto buscarán quedarse con esa actividad. En España, donde el modelo de farmacia es espejo en el cual se mira el farmacéutico argentino, las autoridades decidieron prohibir la actividad. En concreto, en agosto del año pasado la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) le envió a las empresas un documento donde recordó que “ningún pedido o encargo de medicamentos por procedimientos telemáticos puede realizarse a las oficinas de farmacias si no es directamente a través del sitio web habilitado al efecto por las oficinas de farmacia”. En ese país, se pueden comprar medicamentos por Internet, pero en sitios de farmacias habilitados por la agencia. En nuestro país la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) no permite este instrumento. Pese a la orden, los farmacéuticos españoles afirman que Glovo y otros no cumplen la orden, y siguen llegando estos productos.

En cuanto a Rappi, por el momento en su nómina de comercios figura Farmacity, como era de esperarse. Pero en otros países existe una sección en la empresa: Rappi-Farmacia, lo que muestra la amenaza de esta posibilidad. “Con tan sólo ingresar a la aplicación y dar click en ‘farmacia’ puedes pedir todo lo necesario para encarar la vida como si el ayer nunca pasó”, anuncia en el block de la firma. Esta idea de incluir a los tratamientos médicos como un producto más es parte de esta tendencia que se vive en todas partes del mundo, y apuntan a la idea de que “hay un medicamento para todos los aspectos de la vida”. La medicalización termina en situaciones de abuso, y favorece la mercantilización de la salud.

Una alternativa a esta tendencia se encontró en Alemania. Un reciente tribunal de Magdeburg, capital del Estado de Sajonia-Anhalt, determinó que los farmacéuticos con permiso para realizar envíos a domicilio pueden utilizar una plataforma de envíos, como Amazon u otras. Un primer fallo había determinado que el uso de este tipo de compras y ventas online “podía fomentar la automedicación y el consumo abusivo”, algo que una segunda instancia judicial descartó. Según los argumentos, un farmacéutico verificará el pedido y buscará información o consejos profesionales. Solo después de su lanzamiento se suceden entregas y entregas. El tribunal también se refirió los argumentos del farmacéuticos, según las cuales el negocio de pedidos por correo “suele ser utilizado por pacientes con enfermedades crónicas o con medicamentos repetidos, y de esto se concluyó una demanda reducida de asesoramiento”. Por eso, el veredicto de Leipzig se puede transferir a Amazon: "incluso los clientes que realizan pedidos a través de una plataforma comercial pueden llegar al farmacéutico, que puede verificar si se requiere asesoramiento y quién puede entregar y entregar la entrega bajo su propia responsabilidad. Una diferencia entre la orden directamente en una farmacia de pedidos por correo y una orden a través de la mediación de una plataforma de Internet, el tribunal no puede reconocer en este punto ", dice en la sentencia.

Pese a esto, los peligros de liberalizar el manejo de los medicamentos están a la vista. En un país donde el mercado negro avanza sin mayor control estatal, abrirle la puerta a esta actividad es despertar una actividad que no sólo puede ser una nueva amenaza a las golpeadas farmacias, sino además volverse un foco de peligro para la salud de la población. Tampoco puede servir esto como un incentivo para que las farmacias ofrezcan este servicio. En España el efecto fue contrario. “Hace tres años que había quien pensaba que la entrada en el segmento de los gigantes del e-commerce, como el propio Amazon o Alibaba, podría verse como un incentivo para que las farmacias se lanzaran a la aventura de la venta online. Pero todo apunta a que en nuestro país Goliat se quedará todo el pastel, porque David ni tan siquiera llegó a coger la honda”, dice una editorial del sitio especializado El Global sobre el tema. Los datos son contundentes: en Espala sólo 480 en todo el país se sumaron a la venta online. Un pobre 2,1 por ciento. No se puede dejar que el mercado se expanda sin control, y estrangule las políticas preventivas y las buenas prácticas sanitarias. Esas que no se consiguen “en un click”, ni se entregan a domicilio.